Digitalizar sin soberanía: poder tecnológico y
tutela institucional en América Latina
Cuando la innovación se convierte en
discurso por Indra Group
En las últimas dos
décadas, la publicidad corporativa de las grandes tecnológicas europeas con
fuerte dependencia del sector público ha mutado desde la exaltación de la
eficiencia técnica hacia un relato moral del progreso. La tecnología ya no se
vende como herramienta, sino como destino histórico inevitable. En este marco
se inscribe el reciente acuerdo entre Indra Group y el Banco de Desarrollo de
América Latina y el Caribe (CAF), presentado como una alianza estratégica para
la modernización del Estado latinoamericano, tal como lo presenta Gabriel
Morales en un artículo en Invertia del periódico El Español.
Sin embargo, un
análisis crítico del recorrido publicitario, político y corporativo de Indra ~especialmente
bajo su actual configuración accionarial y directiva~ revela una disonancia
estructural entre el discurso de innovación, la praxis empresarial y el
contexto geopolítico regional.
El recorrido
publicitario de Indra: del ingeniero al salvador institucional
Históricamente, Indra
construyó su marca sobre tres pilares:
·
Capacidad tecnológica nacional,
·
Proximidad al Estado,
·
Neutralidad técnica.
No obstante, desde su
progresiva captura por intereses político-partidarios en España, particularmente
bajo gobiernos socialistas, la comunicación corporativa ha abandonado la
ingeniería para abrazar la retórica del “bien público digital”. El acuerdo con
CAF es paradigmático: no se publicita un contrato, sino una misión
civilizatoria, donde Indra aparece como garante del futuro institucional de más
de veinte países.
Este desplazamiento no
es inocente. En geotecnologías sociales, este fenómeno se conoce como “tecnosolucionismo
legitimador”: la tecnología se presenta como neutral mientras reconfigura relaciones
de poder, dependencias técnicas y flujos de soberanía.
CAF
+ Indra: ¿cooperación para el desarrollo o externalización del Estado?
El artículo describe una alianza centrada en:
· Gobierno
digital
· Ciberseguridad
· Infraestructuras
críticas
· Gestión
del tráfico aéreo
· Inteligencia
artificial
Desde una perspectiva
técnica, estas áreas constituyen el núcleo duro de la soberanía estatal.
Externalizarlas ~aunque sea bajo marcos de cooperación multilateral~ implica
transferir:
· Modelos
de datos
· Arquitecturas
de decisión
· Dependencia
tecnológica
· Estándares
normativos
El problema no es la
cooperación en sí, sino quién coopera y desde qué posición ética e
institucional. Indra no es una startup innovadora ni una universidad pública:
es una empresa con fuerte historial de contratos opacos, puertas giratorias y
dependencia del BOE español. En este sentido, el acuerdo con CAF parece menos
una apuesta por el desarrollo endógeno y más una exportación del modelo europeo
de captura público-privada, ahora proyectado sobre América Latina.
La paradoja Telefónica:
retirada estratégica y desmantelamiento del ecosistema
La falta de oportunidad
del acuerdo se hace evidente al analizar el contexto paralelo:
Telefónica, el histórico vector español de telecomunicaciones en América
Latina, ha abandonado progresivamente la región, vendiendo activos estratégicos
que podrían haber servido como:
·
Soporte de infraestructura
·
Anclaje industrial
·
Ecosistema de innovación local
La paradoja es
profunda:
·
El anterior presidente de Indra pasa a
liderar Telefónica
·
Telefónica se retira
·
Indra se expande en áreas aún más
sensibles
Desde economía
política, esto sugiere una reconfiguración del poder tecnológico español, donde
ya no se busca competir en mercados abiertos, sino gestionar Estados desde
capas invisibles de software, datos y seguridad.
Gobierno corporativo y
legitimidad: el elefante en la sala
El discurso del
artículo omite deliberadamente los problemas de gobernanza interna de Indra,
entre ellos:
·
La politización del consejo
·
La percepción pública de corrupción
estructural
·
Y especialmente, el hecho de que el actual
presidente ejecutivo haya recomprado su propia empresa desde Indra con una
sobrevaloración denunciada de altísimo %
Aunque este punto deba
dirimirse en sedes judiciales y no académicas, la percepción es clave. En cooperación
internacional, la legitimidad es tan importante como la capacidad técnica.
Exportar “gobierno digital” desde una empresa cuya gobernanza es cuestionada
erosiona la credibilidad del propio proyecto de modernización.
Geotecnologías
sociales: el riesgo latinoamericano
Desde reconocidas y prestigiosas universidades se ha
estudiado ampliamente cómo las tecnologías de gobierno digital pueden derivar
en:
· Tecnocracias
opacas
· Vigilancia
estructural
· Dependencia
algorítmica
· Reducción
de la deliberación democrática
Cuando estas
tecnologías son diseñadas, financiadas y operadas por un mismo eje banco
multilateral–corporación extranjera, el riesgo no es técnico, sino político:
América Latina puede modernizarse sin desarrollar soberanía digital real.
Conclusión:
innovación sin ética es colonialismo digital
El acuerdo Indra–CAF,
tal como se presenta, es retóricamente impecable y estratégicamente preocupante.
Llega tarde, llega mal y llega sin autocrítica. Mientras Telefónica abandona el
terreno productivo, Indra ocupa el terreno institucional. Mientras se habla de
bienestar, se silencian conflictos de interés. Mientras se promete futuro, se
repite un pasado de dependencia.
La transformación
digital no fracasa por falta de tecnología, sino por exceso de poder
concentrado sin control democrático. Y en ese sentido, este acuerdo no
representa una oportunidad histórica para América Latina, sino una advertencia.
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