REFERENCIA APICE

REFERENCIA APICE

sábado, 27 de diciembre de 2025

“Caridad bajo sospecha: cómo algunas ONG se convierten en canales de financiación del terrorismo”...introversión.


 

“Caridad bajo sospecha: cómo algunas ONG se convierten en canales de financiación del terrorismo”

En los últimos años han salido a la luz investigaciones judiciales que cuestionan de manera profunda el papel real de determinadas organizaciones no gubernamentales en contextos de conflicto armado. Un caso paradigmático es el recientemente destapado en Italia, donde las autoridades judiciales y policiales han desarticulado una red de financiación presuntamente vinculada al movimiento Hamás, que operaba bajo la cobertura de actividades caritativas y humanitarias en favor del pueblo palestino.

Según informaciones publicadas por Corriere della Sera y confirmadas por la agencia ANSA, tres organizaciones benéficas italianas habrían recaudado aproximadamente 7,29 millones de euros mediante colectas solidarias, fondos que posteriormente fueron canalizados hacia Hamás a través de complejos esquemas financieros internacionales. La investigación condujo a la detención de nueve personas, entre ellas Mohammed Hannoun, señalado como presunto miembro del denominado “ala exterior” de Hamás y responsable de la red operativa en Italia.

Las asociaciones implicadas ~ la Asociación para la Solidaridad Benéfica con el Pueblo Palestino, una organización de voluntariado creada en 2003, y la entidad benéfica “La Cúpula de Oro”, fundada en Milán ese mismo año ~ habrían operado durante décadas bajo una apariencia humanitaria mientras desviaban de forma sistemática la mayor parte de los fondos recaudados. De acuerdo con la investigación fiscal, más del 71 % de los ingresos obtenidos desde 2001 fueron transferidos a estructuras vinculadas a Hamás en la Franja de Gaza, ya fuera mediante organizaciones afiliadas o a través de intermediarios relacionados con las autoridades locales del enclave.

Las autoridades italianas sostienen que estas ONG no actuaban de manera aislada ni ocasional, sino que formaban parte de un proyecto estratégico internacional, utilizando el lenguaje de la ayuda humanitaria como mecanismo de legitimación social y de ocultamiento financiero. Este caso no sólo plantea interrogantes penales, sino que pone en evidencia un problema estructural más amplio: la utilización de ONG como instrumentos de blanqueo de fondos y como vectores indirectos de financiación del terrorismo, amparados en la opacidad, la confianza pública y la debilidad de los mecanismos de control institucional.

El mito de la neutralidad humanitaria

Desde un punto de vista sociológico, la neutralidad de las ONG es más una construcción normativa que una realidad empírica. En contextos de conflicto armado, ninguna intervención es políticamente inocua. Las ONG operan dentro de campos de poder donde interactúan Estados, ejércitos, actores insurgentes y financiadores internacionales.

La literatura crítica ha mostrado que, en numerosos casos, las ONG:

·      sustituyen funciones estatales sin control democrático;

·      operan bajo agendas implícitas de donantes públicos o privados;

·      generan economías paralelas en territorios frágiles.

Esta situación facilita que fondos públicos destinados formalmente a ayuda humanitaria se diluyan en estructuras administrativas sobredimensionadas, proyectos de impacto no verificable o redes de intermediación locales imposibles de auditar con rigor.

Blanqueo de dinero público: mecanismos y racionalidad económica

Desde la economía política, el uso de ONG como vehículos de blanqueo de fondos no debe entenderse únicamente en términos penales, sino como una estrategia racional dentro de sistemas de incentivos defectuosos.

Los mecanismos más frecuentes incluyen:

·      Asignación directa de subvenciones públicas sin evaluación ex post del impacto real.

·      Externalización opaca de políticas públicas hacia ONG “afines” ideológica o políticamente.

·      Inflación de costes administrativos, consultorías internas y salarios directivos.

·      Transferencias internacionales hacia zonas de conflicto donde la trazabilidad del dinero es prácticamente inexistente.

En este marco, el blanqueo no siempre adopta la forma clásica de ilegalidad explícita, sino la de una legalidad formal vacía de justificación material, donde el dinero público desaparece en nombre de fines moralmente incuestionables, pero empíricamente indemostrables.

ONG y financiación indirecta de grupos armados

El punto más grave ~y socialmente más dañino~ se produce cuando estas estructuras humanitarias interfieren directamente en conflictos armados, contribuyendo de facto a la financiación de grupos violentos.

Esto puede ocurrir de varias formas:

1.    Desvío directo de fondos hacia organizaciones armadas bajo cobertura social o religiosa.

2.    Pago de “tasas de acceso” o “protección” a milicias locales para operar en el terreno.

3.    Cooptación de ONG por redes ideológicas que comparten objetivos políticos con actores armados.

4.    Uso de programas sociales (educación, sanidad, asistencia alimentaria) como mecanismos de legitimación social de grupos terroristas.

En estos casos, la ONG deja de ser un actor humanitario y se convierte en un agente económico del conflicto, contribuyendo a su prolongación y a la radicalización de las poblaciones civiles.

Responsabilidad estatal y fallos de control democrático

Un elemento central del problema es la responsabilidad de los Estados. Cuando los gobiernos financian ONG sin mecanismos estrictos de auditoría, evaluación independiente y rendición de cuentas, no sólo toleran la opacidad, sino que la institucionalizan.

Más aún, cuando existen connivencias políticas o ideológicas entre gobiernos y determinadas ONG, el resultado puede ser:

·      una aplicación selectiva de la legalidad;

·      la protección de estructuras opacas frente a investigaciones judiciales;

·      la criminalización de la crítica académica o periodística.

Desde una perspectiva democrática, estas prácticas son más graves que el fraude privado, pues implican el uso ilegítimo del poder público y la traición a la confianza ciudadana.

Costes sociales y morales

El uso de ONG como instrumentos de blanqueo y financiación armada genera múltiples daños:

1.    erosiona la confianza social en la cooperación internacional;

2.    perjudica a ONG legítimas que sí realizan trabajo verificable;

3.    priva a poblaciones vulnerables de ayuda real;

4.    alimenta dinámicas de violencia y terrorismo;

5.    deslegitima el propio discurso de los derechos humanos.

Paradójicamente, cuanto más se sacraliza el lenguaje humanitario, más difícil se vuelve someterlo a crítica, creando un espacio de impunidad moral incompatible con el Estado de derecho.

Conclusión

Este ensayo sostiene que determinadas ONG funcionan, en la práctica, como mecanismos de blanqueo de fondos públicos y privados, y que en contextos de conflicto armado pueden convertirse en canales indirectos de financiación de grupos terroristas, ya sea por acción deliberada o por negligencia estructural.

La solución no pasa por demonizar al conjunto del sector, sino por desmitificarlo, someterlo a los mismos estándares de control que cualquier otra entidad que gestione recursos públicos y reconocer que la solidaridad sin transparencia no es ética, sino peligrosa.

En ausencia de controles rigurosos, auditorías independientes y voluntad política real, las ONG dejan de ser instrumentos de paz para convertirse en actores funcionales de la opacidad, el conflicto y la violencia.


jueves, 25 de diciembre de 2025

Leyes que no defienden la propiedad privada y acarician el delito... pa quererte

 


Leyes que no defienden la propiedad privada y acarician el delito.

En España, el marco legal actual sobre vivienda y okupación es el resultado de diferentes leyes aprobadas por distintos bloques políticos, con visiones contrapuestas sobre la protección de la propiedad y los derechos sociales:

1. Ley de Vivienda (Ley 12/2023)

Esta es la norma más señalada por los críticos de la actual política de vivienda. Introduce mayores requisitos para los desahucios, especialmente cuando el ocupante se encuentra en situación de vulnerabilidad. 

Grupos políticos que la aprobaron: Fue impulsada por el Gobierno de coalición (PSOE y Unidas Podemos) y contó con los apoyos clave de ERC y EH Bildu.

Controversia: Sus críticos sostienen que dificulta el desalojo de "inquiokupas" (inquilinos que dejan de pagar) al exigir trámites previos de mediación y acreditación de vulnerabilidad antes de iniciar el desahucio. 

 

2. Prórroga de la suspensión de desahucios (2025)

Mediante decretos-ley, el Gobierno ha prorrogado de forma sistemática la suspensión de desahucios y lanzamientos para personas vulnerables sin alternativa habitacional hasta finales de 2025. 

Impulsores: El actual Gobierno (PSOE y Sumar). Aunque originalmente era una medida temporal por la pandemia, se ha mantenido vigente a través de sucesivos acuerdos parlamentarios con socios habituales (ERC, Bildu).

.

3. Reformas para endurecer la ley (Ley 1/2025)

Por el contrario, a lo largo de 2025 se han aprobado o tramitado reformas para revertir situaciones de impunidad, especialmente frente a la multirreincidencia y el allanamiento. 

Ley "Antiokupa" (Ley Orgánica 1/2025): Establece el sistema de juicios rápidos para desalojar en un máximo de 15 días y endurece las penas para grupos organizados y reincidentes.

Grupos políticos: Esta reforma ha sido impulsada principalmente por el PP, logrando en ocasiones el apoyo de grupos como PNV, Vox o Junts para forzar su tramitación.

 

Acuerdo contra la multirreincidencia (Diciembre 2025): 

Recientemente, PP, PSOE y Junts alcanzaron un acuerdo para endurecer el Código Penal, permitiendo que los antecedentes por delitos leves (como hurtos o usurpaciones leves reiteradas) computen para imponer penas de prisión. 

Resumen de posturas

Bloque 

Partidos

Visión principal

Gubernamental / Izquierda

PSOE, Sumar, ERC, Bildu

Priorizan la protección del derecho a la vivienda y la vulnerabilidad social sobre la celeridad del desalojo.

Oposición / Centroderecha

PP, Vox, Junts, PNV

Defienden el endurecimiento penal, el desalojo exprés y la protección reforzada de la propiedad privada.

 

El acuerdo más reciente y relevante entre EH Bildu y el Gobierno del PSOE (Pedro Sánchez), anunciado el 22 de diciembre de 2025, consiste en la prórroga por un año más del denominado "escudo social" para el ejercicio 2026. 

Los puntos clave de este pacto son:

·      Veto a los desahucios: Se extiende hasta el 31 de diciembre de 2026 la prohibición de desahuciar a familias en situación de vulnerabilidad económica que no tengan una alternativa habitacional.

·      Cortes de suministros: Se mantiene la prohibición de interrumpir el suministro de agua, gas y electricidad a los consumidores vulnerables durante todo el próximo año.

·      Alquileres: El acuerdo incluye medidas para evitar subidas abusivas y proteger los contratos de alquiler vigentes para este colectivo.

·      Impacto económico: Se estima que el mantenimiento de estas medidas sociales tendrá un coste aproximado de 7.900 millones de euros, lo que afectará a las previsiones de déficit para 2026. 

Otros acuerdos relevantes en 2025

Además de esta prórroga social, a lo largo de 2025 y finales de 2024 se han consolidado otros pactos estratégicos:

·      Reforma de la "Ley Mordaza": En octubre de 2024 (con desarrollo parlamentario en 2025), pactaron sustituir la actual Ley de Seguridad Ciudadana por una nueva norma que elimina el uso de pelotas de goma, reduce las sanciones por faltas de respeto a la autoridad y modifica las devoluciones en frontera.

·      Presupuestos de Pamplona: EH Bildu logró sacar adelante las cuentas municipales de 2025 con el apoyo del PSN-PSOE, consolidando la colaboración iniciada tras la moción de censura en la ciudad.

·      Política Penitenciaria: Aunque el Gobierno lo enmarca en la gestión ordinaria, se han hecho públicos informes que vinculan el apoyo parlamentario de Bildu con el acercamiento y traslado de presos de ETA a cárceles del País Vasco y Navarra. 

Este bloque de acuerdos permite al Gobierno de Sánchez PSOE/SUMAR asegurar la estabilidad parlamentaria necesaria para agotar la legislatura, mientras que Bildu logra influir directamente en la agenda social y territorial del Estado. 

J.M. Albares: anatomía de un ministerio ensimismado....Stupidisco

 


José Manuel Albares: anatomía de un ministerio ensimismado

Este escrito analiza el estilo de liderazgo, la conducta institucional y el impacto sistémico del actual ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, a partir de documentación periodística reciente y del conflicto abierto con la Asociación de Diplomáticos Españoles (ADE). El enfoque combina análisis psicosocial, experiencia en gobernanza diplomática y una lectura ensayística deliberadamente irónica, adecuada para un público político-técnico.

Hallazgo central

El Ministerio de Asuntos Exteriores presenta hoy un déficit estructural de interlocución interna, derivado no de la ausencia de normas ~que también~ sino de un estilo de dirección personalista, impermeable y simbólicamente punitivo, que ha sustituido la lógica institucional por una lógica de control político-narrativo.

Dicho de forma menos cortesana: la diplomacia española parece gobernada como si el disenso técnico fuera una impertinencia personal.

El hecho revelador: cuando Moncloa escribe y Exteriores calla

El episodio documentado en un reciente artículo del ABC ~la instrucción indirecta de Presidencia del Gobierno para que el Ministerio atienda a la ADE, seguida de un silencio administrativo absoluto~ no es anecdótico. Es clínicamente significativo.

Desde la perspectiva de la psicodinámica organizacional, ignorar:

·      siete cartas de la ADE,

·      una mediación explícita de Moncloa,

·      y un reglamento profesional obsoleto desde 1955,

No responde a un descuido, sino a una estrategia de evitación activa:

No dialogar para no ceder espacio simbólico.

En términos psíquicos: quien no escucha, manda; quien escucha, comparte.
Y compartir ~parece~ no figura entre las prioridades del actual titular.

Perfil psico-institucional del liderazgo

Sin incurrir en diagnósticos clínicos, sí pueden identificarse rasgos funcionales del estilo de mando:

·      Centralización defensiva: acumulación de decisiones en el vértice ministerial para reducir incertidumbre política.

·      Narcisismo organizativo (no patológico): la confusión progresiva entre la figura del ministro y la institución que dirige.

·      Gestión por silencio: el silencio no como vacío, sino como instrumento disciplinario.

·      Desconfianza estructural hacia los cuerpos profesionales cuando estos reclaman autonomía técnica o normas claras.

Todo ello configura un Ministerio donde la lealtad política sustituye gradualmente a la competencia profesional como principio ordenador.

Ironía institucional: el reglamento franquista como metáfora

Resulta difícil no detenerse ~con ironía casi obligatoria~ en el hecho de que:

·      se invoque con solemnidad la memoria democrática,

·      mientras se mantiene vigente un Reglamento de la Carrera Diplomática de 1955,

·      bloqueando uno nuevo, ya consensuado y constitucional.

Desde un punto de vista simbólico, el mensaje es devastador:

La modernidad se proclama; la arcaicidad se administra.

Pocas metáforas describen mejor el estado actual del Ministerio que esta convivencia pacífica entre discurso progresista y práctica reglamentaria preconstitucional.

Impacto en la política exterior

El daño no es solo interno.

·      Eficacia diplomática:
Un cuerpo diplomático desoído es un cuerpo diplomático desmovilizado. Y la diplomacia, sin motivación ni confianza en la institución, se vuelve meramente ceremonial.

·      Credibilidad internacional:
Los socios exteriores perciben rápidamente cuándo un Ministerio funciona por criterios técnicos y cuándo por impulsos políticos de corto plazo. La diferencia se paga en influencia.

·      Riesgo sistémico:
La sustitución de reglas por discrecionalidad incrementa la ansiedad organizacional y reduce la capacidad de respuesta ante crisis internacionales reales.

Conclusión ejecutiva

José Manuel Albares parece haber optado por un modelo de Ministerio ensimismado, donde la diplomacia se gestiona más como extensión del gabinete político que como servicio público especializado. El resultado no es escándalo inmediato, sino algo más peligroso: erosión lenta de la institucionalidad, pérdida de capital profesional y banalización del silencio como forma de gobierno.

En psiquiatría organizacional existe una máxima sencilla:

Las instituciones que no toleran la palabra terminan siendo gobernadas por el síntoma.

Hoy, el síntoma del Ministerio de Exteriores no es el conflicto con los diplomáticos, sino la incapacidad de escucharlos sin sentirlo como una amenaza.

Recomendación final

Si el objetivo es preservar la política exterior española como política de Estado ~y no como coreografía ministerial~, el primer gesto terapéutico no es un relevo, sino una escucha real, reglada y verificable.

Todo lo demás es retórica… y la diplomacia, paradójicamente, es el arte de que la retórica no lo sea todo.

Una última nota clínica: la política partidaria del PSOE puede sostener el aplauso inmediato; la diplomacia recuerda y contabiliza silenciosamente la pérdida de credibilidad. El daño no siempre se traduce en titulares épicos ~a veces se materializa en redes de contactos que dejan de llamar, en invitaciones que ya no llegan, en gestos protocolares que pierden brillo~. Para un país que necesita aliados, esa pérdida de lustre es, ironía máxima, la forma más efectiva de pasar desapercibido cuando más ruido se necesita hacer en la arena internacional.

martes, 23 de diciembre de 2025

El camaleón estatista..... corazón frio.

 


El camaleón estatista:

Jordi Sevilla entre el apocalipsis de Zapatero y la purga de Sánchez

 

El eterno retorno del tecnócrata

Resulta fascinante, desde una óptica de la sociología política contemporánea, observar la metamorfosis de Jordi Sevilla. Estamos ante un espécimen singular de la fauna política española: el "Sargento de Hierro" de la socialdemocracia orgánica que, tras haber sido arquitecto de los cimientos del desastre durante el septenio de José Luis Rodríguez Zapatero, se presenta hoy ante el altar de la opinión pública como el purificador encargado de exorcizar los excesos del sanchismo. Esta pirueta dialéctica merece un análisis que trascienda la mera anécdota biográfica para adentrarse en la fenomenología del control político.

El pecado original: La eficiencia como eufemismo

Sevilla emergió en el gabinete de Zapatero no como un gestor, sino como un visionario de la demagogia estructural. Bajo el paraguas de la "modernización", su paso por el Ministerio de Administraciones Públicas fue un ejercicio de equilibrismo entre la teoría académica y la pulsión de control. Su famosa cruzada contra el "puesto para toda la vida" no fue, como pretendía vender, un intento de meritocracia liberal, sino un sutil mecanismo de erosión de la independencia del funcionariado. Al debilitar la inamovilidad, Sevilla no buscaba ciudadanos más servidos, sino servidores más dóciles. Es la ironía suprema del tecnócrata: intentar justificar un régimen de poder omnímodo bajo el disfraz de una eficiencia que, finalmente, desembocó en la crisis sistémica de 2008.

El "exilio" dorado y el síndrome del salvador

Tras su paso por Red Eléctrica ~donde descubrió que el control político tiene límites cuando choca con la jerarquía del dogma ministerial~, Sevilla ha iniciado una suerte de cruzada moral. Es tierno, cuando menos, observar a quien fuera responsable del programa económico de Pedro Sánchez en 2015 denunciar ahora el "cesarismo" del actual Ejecutivo. El hombre que diseñó las herramientas de intervención estatal que hoy utiliza el sanchismo se escandaliza ahora de que el martillo que él mismo forjó golpee con demasiada fuerza.

En sus recientes intervenciones de 2024 y 2025, Sevilla despliega una retórica académica impecable para diagnosticar las patologías de un sistema que él mismo ayudó a inocular. Su intento de "purgar" el sanchismo desde las columnas de opinión y los foros de pensamiento se percibe como el lamento del alquimista que, tras crear un homúnculo ingobernable, pretende darnos lecciones sobre ética de laboratorio.

Conclusión: La paradoja del sargento socialista

En última instancia, la trayectoria de Jordi Sevilla es el testimonio de una ambición que nunca ha abandonado la pulsión del mando. Detrás del analista ponderado y el crítico feroz, subyace el mismo "sargento socialista" que confunde la gestión pública con la ingeniería social. Su crítica a Sánchez no nace de una súbita conversión al liberalismo democrático, sino de la frustración de quien ve su modelo de "control ilustrado" superado por un pragmatismo mucho más voraz y menos sofisticado.

Sevilla nos propone purgar el presente regresando a un pasado de zapaterismo nostálgico, olvidando que para curar una enfermedad rara vez conviene recurrir al virus que inició la pandemia. Es, en definitiva, el eterno retorno de una élite que, tras arruinar el barco, pretende vendernos ahora el manual de instrucciones para el naufragio.

 


domingo, 21 de diciembre de 2025

Sin ser conveniente y sin volverse egoísta...un amor más profundo

 


Sin ser conveniente y sin volverse egoísta

A la sociedad le encantan las personas convenientes. ¿Cómo podemos aprender a establecer límites personales para no complacer emocionalmente a todos sin convertirnos en egoístas absolutos?

Egoísmo sano y malsano: diferencias 

Desde una perspectiva de "egoísmo sano", la capacidad de defender los límites personales es la base de las interacciones con el mundo exterior. El derecho al espacio personal, la "normalidad" de los sentimientos, la libertad de no prestar dinero, la libertad de hablar libremente sobre las preferencias sexuales o de abstenerse de tener relaciones sexuales cuando no se tiene ganas, el derecho al descanso y el respeto por las opiniones religiosas y políticas son temas que se debaten constantemente y que se relacionan con los límites personales. 

Tenemos límites, tanto para nosotros mismos como para los demás. Ambos deben tomarse en serio; es extraño exigir respeto para uno mismo mientras se ignora a los demás.

El egoísmo "malo" y malsano se da cuando una persona está dispuesta a sobrepasar los límites de sus oponentes para su propia comodidad. Ignora las opiniones de los demás, los pisotea, manipula y emplea otras tácticas "prohibidas". 

¿Quién se beneficia del egoísmo sano y por qué?

Al establecer límites, primero nos damos un plan simple y claro para que nuestra existencia sea lo más cómoda posible, viviendo para nosotros mismos, no para los demás. Obtenemos apoyo interior, nos tratamos con más cuidado, valoramos nuestros recursos y nos responsabilizamos únicamente de nuestros sentimientos y necesidades.

En segundo lugar, damos a los demás un escenario igualmente claro de cómo comportarse con nosotros: “Puedes hacer esto conmigo, pero no puedes hacer aquello”. 

En tercer lugar, sabemos cómo interactuar con las personas y respetar sus límites, permitiendo que nuestros seres queridos y colegas sean quienes son sin intentos agresivos de cambiarlos o controlarlos. Esto se refleja claramente en nuestras colaboraciones.

Al respetar los límites de los demás, empezamos a percibir a nuestra pareja como una persona separada y autosuficiente y dejamos de intentar constantemente rehacerla.

Como resultado, la unión se vuelve más armoniosa, estable y plena: surge un canal de comunicación eficaz entre dos adultos, junto con la comprensión y el respeto mutuos.

Todo esto nos permite construir la comunicación más cómoda en todos los ámbitos de la vida y nos ayuda a ser felices, porque el equilibrio entre el trabajo y el descanso y las relaciones armoniosas con la pareja afectan directamente al nivel de felicidad; esto es confirmado por un estudio de Harvard sobre el desarrollo de adultos.

Vale la pena reconocer que la mayoría de las personas que nos rodean se benefician de no establecer límites. Históricamente, las mujeres no han podido ejercer su derecho a ser personas con sus propias opiniones. Pero si no tenemos límites, podemos ser manipuladas por la culpa o la obligación, creando la sensación de que la negativa o una postura discrepante molestarán a la otra persona. 

Cómo establecer límites personales

En realidad, no todos somos naturalmente hábiles para establecer límites. Es una habilidad que se puede adquirir, pero no es precisamente fácil. Aquí tienes algunos consejos que pueden facilitar su adquisición.

1. Confía en tus sentimientos

Sé más consciente de tus sentimientos. Por ejemplo, tu esposo hizo una broma sobre tu figura y te parece ofensiva. Detente y analiza cómo afecta esto a tus límites. Simplemente no retrases el análisis: cuanto más tiempo pase desde el incidente, menos informativo será. Desafortunadamente, todo se reduce al tiempo.

2. Desarrollar habilidades de comunicación

Es importante aprender a comunicar tus límites: "No puedes hacerme eso. Cuando escucho palabras así, me siento enojada, herida y decepcionada, porque la comprensión y el respeto son muy importantes para mí en nuestra relación. ¿Podrías elegir estas palabras o evitar hacer comentarios sobre mi apariencia?". Explícale a tu esposo por qué sus palabras son ofensivas y pídele que se abstenga o explícale cómo prefieres que se escuchen las críticas.

Aprende a dialogar: comunícate abiertamente, sin atacar ni etiquetar. Habla desde la perspectiva personal sobre tus sentimientos y necesidades, aprende a escuchar los contraargumentos, respeta el "no" de los demás y llega a un acuerdo que satisfaga las necesidades de ambos.

3. Aprende a decir no 

Quizás la habilidad más útil y difícil para establecer límites. Se puede practicar: "No, no puedo quedarme más tiempo; me esperan en casa". "No puedo aceptar tu solicitud de préstamo ahora mismo. ¿Quieres que te avise cuando sea posible?". Es importante aceptar cualquier incomodidad que pueda surgir; tenemos derecho a decir que no; es normal.

4. Cambia tu entorno

Es posible que la "conversación explicativa" deba repetirse varias veces, ya que a las personas les cuesta adaptarse. Si no hay cambios, es necesario encontrar la fuerza para retirarse del contacto, explicando claramente que este formato de interacción no es adecuado para usted, ya que no se satisface su necesidad de seguridad y respeto. 

Intenta hacerlo con gratitud por la experiencia, entendiendo que la otra persona probablemente tenía buenas intenciones para ti; en el fondo de la naturaleza humana siempre hay una necesidad positiva. Quizás también deseaba comprensión y respeto, pero no logró comunicar sus intenciones de forma sostenible.


miércoles, 17 de diciembre de 2025

El Ocaso de un Gigante: La Gestión de Murtra y la Politización de Telefónica....Can't Resist

 


El Ocaso de un Gigante: La Gestión de Murtra y la Politización de Telefónica

La salida de Telefónica de la Bolsa de Nueva York (NYSE) en 2025 no es un evento financiero aislado, sino el síntoma de una metamorfosis profunda y regresiva. Bajo la presidencia de Marc Murtra, una de las empresas españolas más emblemáticas ha pasado de ser un actor global e independiente a convertirse en una entidad replegada, castigada por el mercado y bajo la sombra de un intervencionismo estatal que evoca tiempos de monopolios públicos obsoletos.

El Repliegue de Wall Street: ¿Ahorro o Huida?

La decisión de abandonar Wall Street tras cuatro décadas se ha vendido oficialmente como una medida de "ahorro de costes" y "simplificación". Sin embargo, un análisis crítico sugiere una realidad más oscura. La exclusión voluntaria de la cotización en EE. UU. Desconecta a Telefónica del mercado de capitales más exigente del mundo, justo cuando la compañía se encuentra bajo el escrutinio de la SEC por irregularidades en Venezuela. Al salir de Nueva York, Telefónica no solo ahorra en auditorías, sino que se aleja de la transparencia y el rigor regulatorio estadounidense, un movimiento que los inversores internacionales interpretan como una huida del control institucional hacia un entorno más opaco.

La Gestión de Murtra: El Triunfo de la Política sobre la Eficiencia

El nombramiento de Marc Murtra en enero de 2025, impulsado por la SEPI (que controla el 10% del accionariado), marcó el fin de la autonomía corporativa de Telefónica. Su gestión ha sido recibida con hostilidad por los mercados, evidenciada por el desplome de la acción tras el anuncio de un recorte de dividendos a la mitad (0,15€ para 2026). Mientras otras telecos europeas intentan expandirse o innovar, la Telefónica de Murtra parece centrada en el desguace: salida de mercados latinoamericanos clave y un repliegue defensivo que prioriza la supervivencia bajo el ala del Estado socialista.

La vinculación de la SEPI con figuras como el expresidente Zapatero -quien mantiene relaciones opacas con regímenes como el de Maduro en Venezuela- añade una capa de riesgo geopolítico inasumible para el inversor serio. La sospecha de que Telefónica está siendo utilizada como una pieza en el tablero de influencia del bloque China-Venezuela, en lugar de actuar como un motor de soberanía digital europea, ha erosionado la confianza de los fondos de inversión, muchos de los cuales esperan a un cambio de ciclo político para volver a considerar el valor.

El Muro Europeo: El Sueño del Monopolio Imposible

Un aspecto crucial del fracaso estratégico de la actual dirección es su incomprensión de la Unión Europea. Mientras Murtra aboga por una consolidación que devuelva a Telefónica una posición dominante, las autoridades de competencia de Bruselas mantienen su veto a la creación de monopolios que perjudiquen al consumidor. Europa no permitirá que Telefónica recupere el control absoluto del mercado para sanear unas cuentas lastradas por la mala gestión y la deuda. La obsesión por el control estatal choca frontalmente con la libre competencia europea, dejando a la compañía en un "limbo": demasiado intervenida para ser atractiva para el capital privado, pero demasiado limitada por la UE para ser el monopolio que el Gobierno desearía.

El Muro Socialista: La SEPI y la sombra de Zapatero

La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) posee actualmente un 10% de Telefónica, lo que le da un control estratégico sobre la compañía. 

Influencia de Zapatero: Informes recientes de la UCO (Guardia Civil) de diciembre de 2025 señalan que el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero mantenía contactos con la SEPI durante operaciones polémicas (como el rescate de Plus Ultra). Estas revelaciones alimentan la tesis de que la SEPI actúa bajo una agenda política vinculada a intereses personales del expresidente.

Vínculos con Maduro: Las críticas se intensifican debido a que Zapatero ha sido un mediador clave para el régimen de Nicolás Maduro. Recientemente, una filial de Telefónica en Venezuela tuvo que pagar 85 millones de dólares a las autoridades de EE. UU. para resolver una investigación por sobornos a funcionarios venezolanos. 

¿Existe una "venta camuflada" a China?

Aunque no hay pruebas oficiales de una venta directa a China, existen dos factores de riesgo que los inversores vigilan:

Sanciones de la SEC: Se ha reportado que la SEC (el regulador de EE. UU.) impuso sanciones a Telefónica por mantener vínculos comerciales con proveedores chinos en el despliegue de tecnología 4G en Venezuela.

Guerra Arancelaria: El regreso de Donald Trump a la presidencia de EE. UU. en 2025 y sus nuevas medidas arancelarias contra China han castigado a las empresas con lazos en el gigante asiático, lo que podría explicar el afán de Telefónica por salir de la Bolsa de Nueva York y evitar el escrutinio de Washington. 

La percepción de "intervencionismo" por parte del Gobierno (vía SEPI) y la gestión de Murtra ha llevado a que una parte del mercado considere que Telefónica ha dejado de ser una empresa puramente técnica para convertirse en una herramienta política, lo que explica por qué algunos inversores prefieren retirarse o esperar a un cambio de ciclo político en España.

Conclusión

Telefónica se encuentra hoy en una encrucijada peligrosa. La pérdida del prestigio que otorgaba Wall Street, sumada a una gestión que parece responder más a consignas políticas que a métricas de rentabilidad, ha convertido a la compañía en un ente zombi. El recorte del dividendo y el repliegue estratégico son los clavos en el ataúd de una expansión global que duró décadas. Si Telefónica no recupera su independencia de la agenda de la SEPI y de las influencias ideológicas de figuras como Zapatero, corre el riesgo de dejar de ser una empresa de tecnología para convertirse en una oficina de asuntos exteriores de un gobierno en decadencia.

 


martes, 9 de diciembre de 2025

El líder del fin de la ilusión: Trump y la geopolítica de la desnudez moral....CHIHIRO


 

El líder del fin de la ilusión: Trump y la geopolítica de la desnudez moral.

El presidente Donald Trump conversó con Dasha Burns de POLITICO para un episodio especial de The Conversation en la Casa Blanca, el 8 de diciembre de 2025.  En la entrevista analizada revela mucho más que un diagnóstico político: encarna una filosofía del poder y del espíritu que opera hoy en el entramado internacional. Las palabras de Donald Trump no son meros juicios tácticos; funcionan como síntoma de un nuevo modo de entender la autoridad, la soberanía y el conflicto. Lo interesante no es solo qué afirma, sino cómo construye un marco de inteligibilidad donde la fuerza, la negociación asimétrica y la personalización extrema de la política son los pilares del orden global.

Ucrania: el conflicto como mercado político

El punto de partida del análisis es su visión del conflicto en Ucrania. Trump sostiene que Rusia posee una posición negociadora superior y que Zelensky debe “recomponerse” y aceptar las propuestas estadounidenses . Este planteamiento no es únicamente geopolítico: es profundamente psicológico. Describe a Ucrania como un actor emocional, casi infantil, que debe madurar y someterse a la racionalidad pragmática de la potencia mayor.

Más aún, el calificativo de Zelensky como P. T. Barnum ~el célebre showman estadounidense~ no es un mero insulto: es una cosmovisión. En la metáfora trumpiana, el mundo es un gran circo del que solo sobrevive quien domina la narrativa, y Zelensky sería un vendedor ilusorio que obtiene dádivas a cambio de espectáculo. Desde esta lectura, Trump desplaza el conflicto desde la moralidad o la legalidad hacia la teatralidad, donde la guerra ya no es lucha entre Estados, sino un escenario donde cada líder vende su mejor versión para atraer recursos.

Esta interpretación es peligrosa pero reveladora: despoja al conflicto de su dimensión normativa (violación territorial, derecho internacional, autodeterminación) y lo reduce a un juego de impresiones y ventajas cambiantes. Es la política como performance, donde la verdad es lo que se logra hacer creer.

Europa: la erosión del espíritu y la política de la debilidad

El discurso sobre Europa es igualmente elocuente. Trump afirma que el continente “habla mucho y no hace nada”, que su política migratoria es un “desastre” y que sus líderes se debilitan por “ser políticamente correctos”

Aquí se manifiesta una filosofía que opone: la voluntad fuerte (Estados Unidos, Rusia, Turquía), frente a la voluntad débil (Europa).

Para Trump, Europa encarna el espíritu fatigado descrito por Spengler: una civilización que ha perdido la capacidad de determinar su destino. En su visión, la corrección política no es una sensibilidad ética, sino un veneno que corroe la vitalidad de los Estados, volviéndolos incapaces de imponer orden, proteger fronteras o proyectar poder.

Esta lectura permite captar un aspecto profundo de su pensamiento: Trump no clasifica a los actores internacionales según su ideología, sino según su energía vital. Respeta a Turquía por su dureza, ve a Putin como un negociador eficaz y desprecia a Europa por su inhibición.

Es la geopolítica como combate de temperamentos.

OTAN y la paradoja del liderazgo

Cuando aborda la OTAN, Trump retoma una constante de su discurso: la idea de que la alianza no tiene futuro expansivo y que, en la práctica, depende de la fortaleza norteamericana para resolver disputas internas, incluso con figuras tan complejas como Erdogan .

Esta reflexión contiene una paradoja interesante:

Trump critica a los aliados, pero al mismo tiempo reafirma la centralidad psicológica y militar de Estados Unidos dentro del sistema atlántico. Reconoce que, incluso debilitada, la OTAN sigue gravitando alrededor del liderazgo estadounidense. El mensaje implícito es claro: la cohesión de la alianza no es institucional, sino personal; no depende de normas, sino de voluntades dominantes.

Es, nuevamente, la política internacional concebida como una constelación de egos fuertes.

Venezuela: una amenaza moral convertida en matemática estratégica

El pasaje sobre Venezuela es revelador por su lógica moralista cuantificada. Trump afirma que la destrucción de un barco con drogas “salva 25.000 vidas estadounidenses” y que los días de Maduro están contados . Esta equivalencia entre acción militar y vidas salvadas transforma la seguridad nacional en una ecuación casi ingenieril. Frente al caos latinoamericano, no hay estrategias graduales: solo golpes quirúrgicos con efectos casi bíblicos.

De nuevo emerge la reducción del conflicto político a un enfrentamiento entre "villanos" y "salvadores". Maduro no es un líder cuestionable: es un personaje cuyo destino está sellado. La compleja red de intereses regionales se reescribe como un relato de justicia cósmica.

Aranceles y soberanía: la nación como fábrica

En su defensa de los aranceles, Trump presenta a Estados Unidos como un cuerpo económico que debe recomponerse mediante protección y reconstrucción industrial. No se trata de un argumento meramente económico; es un retorno al nacionalismo productivo, donde la identidad de un país se mide por su capacidad de fabricar, no de delegar. La economía es la continuación de la soberanía por otros medios.

Mientras Europa se disuelve en discursos, Estados Unidos ~bajo su visión~ debe endurecer su piel económica.

Conclusión: la filosofía del espíritu que subyace al mensaje

El hilo conductor de la entrevista no son los hechos, sino un ethos, una filosofía del espíritu político basada en cinco principios:

1.     La fuerza es la única moneda real en la esfera internacional.

2.     La política es un escenario, y los líderes compiten como showmen por la credibilidad de las masas.

3.     Los Estados se dividen entre fuertes y débiles, no entre democracias y autocracias.

4.   La racionalidad moral se sustituye por una racionalidad de impacto, donde la eficacia se mide por efectos inmediatos.

5.     La soberanía es voluntad, no norma.

Este pensamiento puede resultar simplificador, incluso polémico, pero su potencia radica precisamente en su estilo directo, casi primario. Trump no describe el mundo: lo desnuda. Lo reduce a su anatomía más cruda: interés, fuerza, imagen y supervivencia.

En un tiempo en que la política global parece atrapada entre la fatiga de los valores y la ferocidad de los nuevos autoritarismos, su discurso emerge como síntoma de una transformación profunda: el regreso del líder que no aspira a convencer, sino a imponerse; que no busca legitimidad, sino victoria.

El lector queda así ante un espejo incómodo: la entrevista revela menos sobre Ucrania, Europa o Venezuela, y más sobre la mutación espiritual del poder contemporáneo, donde los límites entre la política, el espectáculo y la guerra se vuelven cada vez más difusos.